En tiempos convulsos de tsunamis sociales y económicos, a Campofrío se le ocurre ocultar el polvo debajo de la alfombra, reivindicando el orgullo patrio con el eslogan “ser español”; como si esto ya justificara todo lo demás, como si esto ya fuese condición sin ecua non para pasearnos por el mundo creyéndonos cabeza de león, sin más meritocracia que la del afable carácter mediterráneo. Parece que nuestra ventaja competitiva son los chistes de Arévalo, el sol y el tablao flamenco.
La España de las castañuelas, los toros y las verbenas que obvia su incapacidad endógena de incentivar a la generación más preparada. La España de la boina que presenta la fuga de talento, allende los mares de la Península, como la mejor exportación. Exportación que no incide en el PIB, sino en nuestra particular pérdida de activos, fundamentales para formar una estructura económica solvente que genere crecimiento sostenible para el tejido empresarial.
La España del botijo con el optimismo desmedido e injustificado como cristal opaco a que somos la Champions League de la economía sumergida, el fraude fiscal, las tramas de corrupción de las esferas políticas e institucionales, la falta de transparencia de los estamentos públicos, la traba burocrática para el emprendedor, el despilfarro a lo largo y ancho de toda la administración, con sus taifas y cotos privados aportando su granito de arena a un gasto político que se mantiene año a año en contrapartida a los recortes a las clases medias. Y el paro en guarismos históricos, con el escaso margen a que se remita considerablemente en un horizonte de corto alcance.
Un país fragmentado, que se le caen las costuras en cada Diada o cada jaque al Estado español de la aristocracia catalana disfrazada de gobernantes del pueblo.
Una España que vive de sueños de una noche de verano como aquel milagro económico de mediados de los 90 que nos hizo crecer a ritmo vertiginoso y al que hoy nos retrotraemos con la máxima de: “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Un milagro económico sustentado por la barra libre procedente de los fondos europeos y del ladrillo como bien productivo, especulativo y motor de la economía. Un milagro económico que hizo posible el espejismo. Al final resultó que el gigante tenía los pies de barro. Y bajo el manto de la burbuja que un día pinchó, no había champagne, vino y rosas, sino un erial, un desolador solar, la yerma tierra insolente, de la que hablaba Lorca, que nos daba de bruces con la realidad. El complejo de nuevo rico nos había hecho olvidar que sin invertir en I+D, atraer la inversión extranjera con una fiscalidad y unas condiciones más favorables y desengrasar la maraña burocrática que dificultan al emprendedor y fagocitan el oligopolio, muchas veces previo-favores políticos (Eléctricas, como paradigma), solo éramos meras comparsas con una burbuja hipotecaria que mantenía los caprichos de un Estado insostenible e ineficiente.
En estas que llega Chus Lampreave, tan entrañable como acostumbra, con cameos de miscelánea popular, y nos dice que da igual todo esto, que “Somos Españoles” y eso ya nos dota de un carácter único y una forma de vida inimitable y envidiable. Y Campofrío nos hace caer en un nuevo episodio de optimismo infundado y basado en la mística “de sol y toros”.
Una nueva entrega de optimismo disuasorio que pretende desviar el estado catatónico en el que nos hallamos, con argumentos, cuanto menos, pueriles. Como la España pre-Eurocopa de 2008 en la que antes de jugar el primer partido, ya habíamos ganado el Mundial/Eurocopa, aunque nunca habíamos pasado los cuartos de final. O ejemplos tan ilustrativos como aquel simple “desaceleramiento” de Zapatero, cuando el fango empezaba a tomar altura. O lo de que “somos el sistema financiero más sólido del mundo”, cuando se resquebrajaba el mismo. O los brotes verdes que dijo De Guindos hace más de un año. O los hilillos de plastilina de Rajoy, en lo que fue una tragedia superlativa que inundó de Chapapote las costas gallegas. O la euforia desatada de las Olimpiadas de Madrid, menospreciando las otras candidaturas y con el complejo conspiratorio que siempre hemos tenido cuando no llegamos a las tremebundas expectativas creadas. Expectativas diseñadas más desde la ilusión que desde la fría y áspera realidad.
Esa España de pandereta y siesta incapaz de sacudirse los complejos del Landismo, en pleno siglo XXI, y que no dista mucho de aquella otra España, que respondía a tiempos pretéritos, en los que las comedias de los Ozores, José Luis López Vázquez, Paco Martínez Soria y demás coetáneos hacían especial hincapié en que con el español siempre te irías a tomar una cerveza antes que con cualquier otro, que nuestro carácter nos hacía únicos y ya no necesitábamos más.
Está muy bien que cuando se hundan los cimientos, siga la orquesta tocando como si nada, pero no debe servir para que solo suene la música.
Y ser solo el gracioso que anima la fiesta es demasiado hasta para un optimista de pro, como yo.
Hola Pablo,
ResponderEliminarLo primero felicitarte por deleitarnos de nuevo con tu afilada pluma, es un placer leerte. Por favor, escribe mas a menudo. Perdonen las faltas de puntuacion (teclado noruego)
Porque si, vivo en el extranjero, no solo vivo en el extranjero (Noruega), sino que escribo desde Kazakhstan ahora mismo (montar un negocio en Uzbekistan es mas dificil que en Espanya, creeme, no habeis visto corrupcion), y porque uno puede irse, y porque uno tambien puede hacerse, no hacerse extranjero, sino hacerse ciudadano del mundo, unica posibilidad cuando uno deja su pais, piensa en ingles, bromea en espanyol, habla una tercera lengua y su corazon vive entre mil aguas. Por eso escribo, y porque la rumba recorre mis venas y puedo leerte amigo, por eso respondo.
Estoy de acuerdo con la critica, hay varias frases que ademas son ridiculas. Decir eso de "me borro", como si los jovenes tuviesen oportunidades y se fuesen porque "quieren ser "del G8" (y pasa un manito mejicano por ahi detras), "molones" etc o poner a los noruegos como "mantengan la distancia personal", no me jodas, mi novia no mantiene la distancia personal, sus padres me abrazan como si fuese su hijo, mis jefes hasta ahora han sido mas empaticos que cualquier jefe en espanya. Tratar a los extranjeros como especies distintas que quieren seducirnos como si en UK nos recibieran con los brazos abiertos. Si, el anuncio es totalmente volcado a una pared, extremista, pobre.
ResponderEliminarPero desde el punto de vista comercial funciona, y ya funciono algo similar el anyo pasado. Por que?
Porque la gente esta harta de lo malo todos los dias, y tambien quiere ver esperanza. Los espanyoles ya saben que son los ultimos de ranking. Lo cual no estoy de acuerdo, espanya tendra muchas cosas, pero solo hay unos 10-20 paises con mejor calidad de vida. Incluso en Noruega tienes que pagar 30 euros solo para que te vea el medico, no hay surtido de galletas y salir mas de un dia cada 2/3 semanas es un lujo. Escribo desde una ciudad que parece Chernobyl en Marte, donde no crece nada, se llega a los -40C, donde no hay asfalto, la mafia controla parte de la ciudad y ha habido dos atentados islamicos este anyo pasado (Atyrau, en el mar Caspio), donde ir al supermercado es mas caro que espanya y comer cuesta 10 euros pero el salario minimo es 132 euros al mes. Espanya, con su diversidad, su comida, sus parques naturales, su clima, su sentido del humor, ... ya decian los musulmanos en su tiempo (y en su tiempo eran los mas avanzados) que Iberia era el paraiso. Y lo es, y es un pais lleno de angeles dormidos, y gente maravillosa que como bien dice El Langui lucha aunque no tengan fuerza. No voy a entrar aqui a decir lo que no me gusta de espanya y los espanyoles, porque, joder, eso ya lo sabemos todos, estamos cansados de escucharlo. Despues de la critica, y esto es muy Nietszche, la gente necesita resurgir de las cenizas, limpia, y para ello se debe apoyar en sus fortalezas para combatir sus debilidades.Utilicemos la educacion para combatir la corruption, utilicemos el ingenio para reconstruir industria y utilicemos el caracter para crear nuevos partidos politicos completamente que aniquilen la podredumbre actual. Y hagamoslo desde el respeto, el humor, y el amor a nuestra tierra y nuestras gentes (gallegos, murcianos, catalanes, canarios, vascos, ...)
De todas formas, la gente no entiende de donde vienen, todos venimos del mundo, estamos hechos de los mismos mimbres y las mismas fallas, como dice Gasol, "seas de donde seas, estes donde estes", todos somos especiales, tanto los noruegos, como los kazajos, los espanyole s y los que como yo, estamos en medio. Hasta que la gente no entienda esto tendremos mas anuncios como este, extremistas, parciales, sectarios que afianzan identidades culturales menospreciando otras. Esto es lo mismo que estan haciendo con catalunya, lavado de cerebro, manipulacion semantica y demas virguerias que os confunden. Somos todos hermanos,
Mr Mandela, que en paz descanse, vivio por ello, y su lucha es una estrella a la que quedarse mirando en largas noches de verano.
Un abrazo desde un lugar inhospito
Martin
Acertado como pocos, bienhablado como casi ninguno. El Sr. Domínguez es un plumín certero que habla de todo y menea hasta al más ducho en la materia, sin pestañear. Ni qué decir tiene el hecho de que, una vecísima más, estoy más que de acuerdo con su texto desde la primera mayúscula hasta el punto y final.
ResponderEliminarY si, esta es nuestra EsÑapa, como yo la llamo. Y digo nuestra y la incluyo como mía, porque en mi DNI sale una bandera de colorines rojos y amarillos y pone que resido en ella. Sin más. Mi amor patrio es nulo tendiendo al infinito. Tendré, como dice Martín, que sabrá más que yo de esto segurísimo, que salir a hacer el canelo más allá de los Pirineos para echarla un poco de menos y sentirla un poco como propia.
Pero miren ustedes, estando aquí, se me hace muy cuesta arriba. Con políticos fingando a manos llenas, maderos zurrándonos la badana, curachos rogando a Dios y dando hostias con el mazo, barriobajeras ocupando Prime Time en televisión, "hijosde" dirigiendo cotarros importantes, enchufados que enchufan a enchufes, garrulos que convierten el arte de dar patadas a un balón en prioridad para salir pintado como un indio a la calle, en pleno julio, a berrear los ¿goles? de una diosa que llaman La Roja...pero cuando toca vestirse de persona normal, berrear consignas y pasar frío en inverno manifestándose y corriendo delante de los Nacionales...eso no, que es de "guarros". Y seguiría retratando a la burda composición de los 47 millones de almas que en este país somos...pero lo dejo aquí porque me extendería hasta el infinito con ejemplos más que manidos y machacados.
Pero ojo, esto se me ocurre a mi que me dedico al arte de intentar matar a personas pareciendo que las estamos curando. Tiene un pase. Lo que no tiene pase alguno es que un señor publicista (o eso espero) de los pies a la cabeza, como el que ha hecho, no uno si no dos, anuncios para Campofrío tire de ejemplos aún más manidos y sobados que los que yo he puesto. Alegando tocar la patata del populacho ahora que estamos en Navidad y todo entra sin vaselina. Váyase muy a tomar por culo, caballero. Primero porque esos ejemplos huelen a proliferación de flora bacteriana comiéndose a su propio huesped, lo que se llama olor a podrido en la calle, a kilómetros. Lo segundo, porque son, si se analiza con el prisma de una persona que no se deja dominar por la caja tonta y tiene un mínimo de criterio, de lo más estúpido, ridículo y hasta ofensivo, si nos ponemos tiquismiquis.
Es decir, que mola mazo ser campeones de Europa, que es la polla que nos dieran el premio Nobel en Medicina hace ¡¡¡40 y pico años!!! (nunca más se repetirá esa hazaña, tal como va la cosa), que tenemos un ingenio para hacer el payaso mejor que en Alemania, que nuestro sol es la repolla (y lo "bien" que lo utilizamos, lo es más), que hablamos mogollón de idiomas (pregúntele usted a un estudiante de secundaria cuántos idiomas de los de verdad habla. Luego llévese las manos a la cabeza), etcétera, etcétera...Pues llámeme tiquismiquis otra vez, pero a mi me molaría muchísimo más dejar de estar a la cola en muchos de los rankings mundiales o europeos de organizaciones como la OCDE o el BCE, for example (para que parezca que hablo idiomas). O que dejaran de reventarse records negativos, año tras año o mes tras mes, de estadísticas del INEM. Por ejemplo.
Pero claro, lo fácil, sobre todo a nivel de asfalto, donde nos movemos todos, es pensar poco y tocar mucho...la patata o las pelotas, da igual. El caso es tener a la gente domesticada y sumida en un coma profundo de principios y valores. Para que la revuelta por estallar no lo haga nunca.
Un placer, Maese. Héctor Cano.