En "Alta Fidelidad", una de mis pelis de culto, John Cusack, un melómano empedernido que regenta una tienda de discos, propone listas de casi todo lo habido y por haber. Aprovechando que el 2013 empieza a agonizar y comienzan los balances (que siempre ocultan pérdidas), propongo una lista de los 10 temas o grupos más representativos de mi 2013.
“DALLAS-MEMPHIS” (QUIQUE GONZÁLEZ)
Quique González ha sido uno de los nombres propios del
2013. Su nuevo disco: “delantera mítica” es, hasta
la fecha, y recurriendo al lugar común, su álbum más personal. Quizá estemos ante el álbum menos fácil de
entrar de primeras y, sin embargo, el que más poso deja. Es personal, como dice
su canción, porque es un álbum que parece hecho para homenajes: El gol de
Iniesta que nos dio el Mundial 2010, Dylan y su “Is your love in vain?” y su “Blowing in the wind” en “Los Viejos
Capos”, The Wire gracias a la botella de whisky de Jimmy Mc Nulty, a la
corrupción que a diario ocupa nuestras portadas (?) con aquello de: “¿dónde está
el dinero?”, a un partido de la NBA: “Dallas-Memphis” que, casualidad o no, son
los lugares donde se produjeron los dos asesinatos más importantes del siglo XX
en EEUU (JF Kennedy y Martin Luther King).
“Delantera
mítica”, además, sigue teniendo las mismas virtudes de Quique: armónica, voz
melancólica como inspiración de Enrique Urquijo, letras que destilan poesía y
mucha influencia del folk anglosajón como: Dylan, Petty, Van Morrison o
Donovan, que le dan una riqueza musical casi inédita en España.
Para mí, la mejor obra, hasta la fecha, de Quique.
Para mí, la mejor obra, hasta la fecha, de Quique.
“WAY DOWN IN THE HOLE” TOM WAITS
2013 pasará a la historia como el año que vi la serie de culto
por excelencia: “The Wire”. En la segunda temporada, la canción de cabecera, es
interpretada por Tom Waits, creador de la canción originial, versionada en cada
una de las 5 temporadas.
Cuando
escucho esta bestialidad musical me viene a la memoria Fran Sobotka, el líder
sindical y testaferro del hampa griego para que los jornales sean pagados con
el dinero negro del crimen . También perdura el recuerdo de
Stringer Bell queriendo ampliar su rango de capo de la droga a capo de la
estorsión y especulador inmobiliario gracias al tráfico de influencia e
información privilegiada. Una temporada inolvidable que lleva el aroma a Tom
Waits.
“SWEET JANE” LOU REED
La
muerte de Lou Reed me cogió en Londres. A un ser nostálgico, como yo, se le
removían los casi 10 años que le llevo escuchando en solitario y con la Velvet
Underground. Lou Reed no es el típico baluarte musical de adolescencia porque
entran mejor Nirvana, Metallica, Los Beatles, Bruce Springsteen o sonidos tan
comestibles como The Offspring. Lou Reed/The Velvet Underground suelen entrar cuando tienes un
desarrollo musical más hecho. Lo mismo pasa con Iggy Pop/The Stooges o Joy
Division. Quizá la sordidez de su música se acoge tardíamente en el oído. En
cualquier caso, Lou y la Velvet acabaron siendo habituales en mis cascos. El 2013
se ha llevado parte de eso, aunque siempre quede su discografía, legado
inmejorable para los amantes de su música.
“I WONDER” SIXTO
RODRÍGUEZ
Uno de mis grandes
descubrimientos de este 2013 es Sixto Rodríguez, quien ha ganado relevancia gracias
al documental/biopic: “Searching for Sugar Man”, ganador de un Oscar. En el
documental nos cuenta la historia de Rodríguez, un músico de folk que toca
en la calle o en algún pub ocasional en la decadente Detroit de finales de los
60.
Se sabe de su existencia por una maqueta que le grabó un
cazatalentos de la época. Esto sirve
como hilo conductor para investigar su paradero, que lleva hasta Sudáfrica,
donde es ídolo de masas y tiene dos discos que son un auténtico éxito en los
70. Allí recuerdan, con especial nostalgia, los pocos conciertos que dio hasta
1981, año de su retirada. En 2002, gracias a la difusión del tema “Sugar Man”,
BSO de algún anuncio, que ahora mismo no recuerdo, se encuentra a Rodríguez que lleva una vida común, lejos del estrellato que se le procesa en Sudáfrica y
lejos del papel cuché que su música destila.
Música folk de muchísima calidad (los dos discos son
espectaculares) y una historia de Cencienta, con más realidad que leyenda
urbana, hacen de Rodríguez un músico de culto.
“BEFORE YOUR VERY EYES”
ATOMS FOR PEACE
Los
Supergrupos siempre fueron un ideal romántico para melómanos, pero casi todos
fracasaron. Algunas excepciones fueron
“Cream” (liderado por Eric Clapton) y “Travelling Willburys”, que juntó a Bob
Dylan, Tom Petty, George Harrison, Jeff Lyne y George Orbison. Un Dream Team de
finales de los 80-principos de los 90 que solo sacó dos discos de estudio.
Atoms for Peace es el ambicioso
proyecto de Thom Yorke (Radiohead) y Flea (Red Hot Chilli Peppers), que
completan integrantes de Radiohead. Su primer álbum, “Amok”, ha salido en 2013,
tras varias experiencias piloto, a nivel de conciertos, con colaboraciones de
REM, The Smashing Pumpkins y Beck. Atom for Peace tiene mucho de Radiohead, no
podía ser de otra manera, pero con mucha mayor uso de la psicodelia. Se podría definir
como rock experimental, con mucha influencia de grupos de ese calibre como
“Animal Collective”.
Atom for Peace se enfrentan al
malditismo que sufren los Supergrupos y a las comparaciones con Radiohead, que
pueden ser odiosas e injustas.
“LOVIN YOU BABY” CHARLES
BRADLEY
Mi gran descubrimiento soul en 2013. Una genial
aportación musical que recuerda mucho a Otis Redding. Un torrente de voz que
suena antiguo, a época dorada del Soul, a Oldie de máquina de discos de
hamburguesería con batido de aquella estética de los 50-60.
“GiRLS & BOYS” BLUR
Blur
es uno de esos grupos que tienden a perder peso con el transcurrir de los años.
Eclipsados por Oasis, en el boom de Brit-Pop de mediados de los 90. Un grupazo
que tuvo que luchar contra el éxito superlativo de “Song 2”, en el
revolucionario FIFA 98, que fue BSO en millones de hogares de niños y
adolescentes. Seguramente Blur no buscaba ese éxito, o por lo menos ese éxito
en ese target. Quizá todo esto desvirtuó al gran grupo que irrumpió en la
escena británica de nuevas músicas alternativas, liderando el movimiento junto
a Oasis, con testigos de excepción como: The Verve, Travis, Keane, Suede,
Placebo o Pulp.
Grupos que no llegaban a ser Rock, pero cuyos sonidos iban más allá del Pop. Algo así como una segunda parte de los archiconocidos grupos de la invasión británica, liderada por Beatles y Kinks, de los cuales no se puede negar la influencia.
Grupos que no llegaban a ser Rock, pero cuyos sonidos iban más allá del Pop. Algo así como una segunda parte de los archiconocidos grupos de la invasión británica, liderada por Beatles y Kinks, de los cuales no se puede negar la influencia.
El 2013, para mí, ha sido un año de
reencuentro con Blur que llevaba eónes sin escucharlos. Y de reencuentro, sobre
todo con el “Parklife”, ese discazo de 1994 que me enamoró de adolescente y que
contiene muchos de los himnos generacionales que la nostalgia deja patente
“WIDE LOVELY EYES” NICK
CAVE & BAD SEEDS
Me
encantan los músicos con aires de dramaturgo que mezclan estilos con mucha
clase. Tom Waits, PJ Harvey, Nick Drake, incluso Leonard Cohen. Si, además, han
hecho papeles interpretando a personajes sórdidos en el cine, como es el caso
de Cave, Bowie o Waits, mi admiración se acrecienta. Esa mezcla de talento a
espuertas y de pedantería, por la falta de sencillez, con la que hacen su
música, me fascina.
“Push the sky away” es un disco muy
Nick Cave. Un folk muy personal con su toque sórdido habitual.
Cualquier videoclip de Nick Cave
siempre me ha parecido que evocaba a “El Cuervo” (representado por Brandon Lee,
claro) y a ese oscurantismo poético. Brandon Lee y su malogrado destino
mientras filmaba una de las obras más oscuras que ha dado el cine de los 90, con aquella fotografía tan
hermosa y aterradora entre las tinieblas de una ciudad decadente. Nick Cave
podría haberlo firmado.
“RECONSIDER BABY” JOE BONAMASSA
Si
hay un músico que tiene el dudoso honor de haberme acompañado en cada una de las
etapas del 2013 ese es Joe Bonamassa. Mañanas en las que ir medio
dormido al trabajo, tardes de verano leyendo en la piscina, alguna nochecita tomando
una copa en casa, de puertas para adentro en los altavoces de mi habitación.
Combinando muchos estados de ánimo, tantos como experiencias me han aportado al
2013. Ese blues rock, casi único, esa voz que suena a tiempos pretéritos
acompañada de la guitarra más afilada desde Jimi Hendrix. En el 2013 no me he cansado
de escuchar a Bonamassa y me he esforzado en contagiarlo a algún allegado.
La versión de Bonamassa: “Reconsider
Baby” se ha convertido en un himno para mí.
“THEME FROM DYING YOUNG” KENNY G
Cómo algunos sabréis, amo la música
instrumental. Ya sea el jazz, una de mis perdiciones, como Mike Oldfield (que está
entre mi top musical), el saxofonista Kenny G, la étnica Enya, el pianista Yiruma o
experimentales con electrónica y psicodelias como Brian Eno.
Aparte de Oldfield, que siempre está entre mis discos
habituales, Kenny G ha sido este año ese momento chillout, ese momento de
espiritualidad, ese “sitio de mi recreo” al que acudir cuando el estrés se hacía insoportable.
La canción es BSO de una peli romanticona, y bastante mala,
de Julia Roberts, a principio de los 90, “Elegir un amor”. Pero eso no le quita
un ápice de brillantez a la misma.
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