DEPORTISTA DEL AÑO
STEPHEN CURRY.
Magia al infinitesimal que parece no se va a quedar en el sueño de una noche de verano, cuando logró el anillo ante Lebron. Curry ya ha cogido el editor de texto de los libros de historia de la NBA y tiene ganas de garabatear su firma.
Spoiler: Su destino son vitrinas llenas y laureles reverdecidos cada temporada.
WHIPLASH.
