Las crisis, aparte de para exprimir a las clases medias y
devastar todo a su paso, sirven para reestructurar modelos de producción y de
negocio ineficientes, obsoletos y basados en erróneos axiomas que lo hacen
insostenibles. Las crisis deberían dar
paso a nuevas fórmulas que optimicen mejor los recursos y que busquen
alternativas a las tradicionales que yacen agotadas, agonizando o en busca de
oxígeno que las regenere y las lleve por otros derroteros. “Crisis” debe ser
una palabra que inspire cambio y nuevas oportunidades.
Según Porter, para que una economía creciese debía buscar su
VENTAJA COMPETITIVA. Es decir,
buscar en qué puede ganar en competitividad a otras economías. En un mundo
globalizado, sin aduanas y proteccionismo, es fundamental ser competitivo y
tener claro qué es aquello que nos hace superiores al resto de competidores.
La ventaja competitiva puede darse por el liderazgo de costes o por la diferenciación del
producto/servicio. Tras la eclosión de la economía China, y la emergente economía
India, el liderazgo de coste les pertenece por mayor oferta de mano de obra y
menores costes que inciden en un precio menor del producto.
Por tanto, queda distinguirse. Ser creativo, reinventarse y,
sobre todo, buscar el valor añadido de nuestra economía. Qué podemos aportar al
mercado, qué podemos exportar con relativo éxito, en qué podemos
especializarnos para patentar un determinado sistema productivo, una idea, un
producto, un modelo de negocio. Con los recursos naturales, la localización
geográfica, las características socio-culturales que tenemos y las fórmulas de
negocio que siempre nos han resultado, cuál es nuestro valor añadido para
diferenciarnos y cuál es nuestra ventaja en la cual podemos ser líderes y, por
ende, hacer crecer nuestra deprimida economía.
Ventajas competitivas que pudiera tener España:
-
La localización geográfica: un foco de
oportunidades, ya sea por recursos dependientes del clima (energías
alternativas), turismo y por el transporte marítimo con el océano atlántico y
mediterráneo como canal comercial.
-
Las energías alternativas pueden ser una ventaja
competitiva gracias al clima, pero requieren una fuerte inversión para poder
desarrollarse como alternativas fiables y exportarlas, así, con garantía de
éxito. La dependencia de la energía nuclear en los países occidentales puede
tener réplica en las energías alternativas. Es una apuesta necesaria.
Búsqueda de ventajas competitivas en:
-
Logística internacional: Jamás hemos gozado de
este superávit en la balanza comercial. Exportamos cada vez más y lo hacemos de
una manera más eficiente. Este punto se debe relativizar ya que las
exportaciones son todavía poco relevantes en el conjunto del PIB. Para dar peso
al PIB hay que crear valor a la hora de exportar y hacer estas exportaciones
más sostenibles. Una de las claves es la logística. En el mundo globalizado actual
es de vital importancia. El “aquí” y el “ahora” pueden ser fundamentales para
dotar al producto de un valor añadido muy preciado para clientes y futuros
consumidores.
Mi paradigma de la logística como ventaja competitiva siempre fue el modelo
japonés (JIT). El modelo japonés está basado en una entrega de producto, de
productor a cliente, lo más rápida posible, minimizando tiempos de espera.
Además, se fundamenta en una entrega de producto minimizando costes, averías y
burocracia. Un sistema de producción basado en producir lo que se necesita, con
las materias primas que se necesitan y cuándo se necesitan. Esto conlleva una
gran disminución del stock, lo que disminuye costes de mantenimiento de almacén
y el riesgo de la depreciación de los productos si se mantienen durante largo
tiempo en stocks.
A parte del modelo JIT, en lo que a logística se refiere, en la era de la
informática, es primordial el uso del comercio electrónico para llegar mejor y
de una manera más rápida al cliente.
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Nuevos modelos de negocio. Renovarse o morir. El
formato e-commerce o e-bussiness están siendo la perfecta plataforma del modelo
de negocio virtual. Un formato más personalizado y flexible, con un servicio
post-venta adecuado. Ya superado el ancestral complejo de: “la compra-venta por
internet no es segura”, se requiere un modelo de negocio más adaptado a los
nuevos tiempos, con campañas de marketing virtuales, comandadas por un Social
Manager y un Community Manager que establezcan la estrategia comercial a seguir
y que usen la red para interactuar con los clientes, vendiendo las bondades del
producto de manera más directa, respondiendo dudas y detectando las necesidades
del cliente de primerísima mano.
Mantener
cierto dinamismo en el trato con los clientes o futuros clientes potenciales,
permite analizar puntos fuertes y débiles de una manera más eficaz y rápida. Y
permite acceder a nichos de mercado y determinar el target, con mayor exactitud,
para saber a qué tipo de cliente dirigirse.
CONSUMO. Henry
Ford, aparte de un brillante empresario y creador de un modelo rompedor ,por
aquel entonces: “la producción en cadena”, tuvo la clarividencia de pensar que
para que una economía creciera era absolutamente necesario estimular el
consumo. Para ello, subió el sueldo de sus trabajadores, operarios y obreros en
gran parte, pensando que así, con mayor renta y capacidad adquisitiva demandarían
más consumo, favoreciendo, este desencadenante, la venta de sus coches, y aumentando,
así, su modelo de negocio. No se equivocó.
Su emporio creció a la par que crecía el nivel de vida de sus
trabajadores. La economía se benefició de este gran hallazgo debido al efecto
multiplicador que tiene el aumento del consumo en la economía: aumento de
demanda, aumento de producción, aumento de renta, aumento de ahorro, mayor
aumento de consumo y así sucesivamente. Por tanto, es muy importante impulsar
el consumo de las clases medias para progresar.
Para ello, también, se necesitaría una política fiscal que
no ahogue tanto las clases medias. Una bajada de impuestos es primordial. La
pérdida de recaudación se compensaría con el incremento considerable de
consumo, si se llevasen a cabo este tipo de medidas.
Se está haciendo justamente lo contrario, bajada de salarios
paulatinamente, desde que comenzó la crisis, y subida de impuestos.
PRODUCTIVIDAD .Es
una de las grandes rémoras de nuestro sistema productivo. Para incrementar la
productividad, propongo un sistema de incentivos dinámico y activo que se vaya
revisando en función de la realidad económica y de los objetivos. Objetivos
ambiciosos pero realistas. Objetivos que sean fruto de la cooperación entre
trabajadores, formando un valor agregado. Sinergias entre departamentos para
una perfecta retroalimentación, ya sea horizontal o vertical, de todo el
sistema empresarial que favorecerá la comunicación y la resolución de
problemas, cualesquiera que sean.
Mantener a los trabajadores motivados es un reto y una de
las claves para incrementar la productividad. Labores de coach, dentro de la
empresa, para que un profesional pueda atender las necesidades del personal y
poder solventar de una manera humana y con un trato cálido y acogedor sus
problemas o dificultades. Así como iniciativas para que el personal de la
empresa interaccione entre sí, gracias a actividades deportivas o culturales
(salidas al aire libre para actividades, torneos de paddel, torneos de poker,
iniciativa de fórum de cine).
REFORMA LABORAL.
Suele ser el tira y afloja de patronal y sindicatos, con un moderador de
excepción que es el gobierno, juez y parte de este entramado. Los sindicatos
representan solo al trabajador empleado y eso en una sociedad con un paro casi
del 27% de la población activa produce que millones de personas no gocen de
representación institucional. Esto es uno de los factores que aumenta la
precariedad laboral, otro de los grandes males de nuestra era. Una precariedad
laboral que se hace muy patente en jóvenes con formación.
La generación más formada que jamás ha tenido España está
desaprovechada. Hay mucho talento desaprovechado en trabajos precarios. Talento
que respira los nuevos tiempos. Talento con capacidad para regenerar un sistema
caduco y podrido. Talento que, en muchos casos, es exportado sin ningún
beneficio para nuestro Estado y con la pérdida irreparable de cualificación que
puede dar una giro de timón importante al país. Talento consciente que cada vez
tiene que diferenciarse más y competir. El problema es que la competitividad no
es solo con sus semejantes, jóvenes talentosos ávidos de hacer grandes cosas,
sino que también tienen que luchar con la precariedad, con unas tasas
desorbitadas en cuanto a formación académica se refiere y unas políticas de
empresa basadas en minimizar costes a costa del trabajador. No estamos cuidando
nuestra mejor materia prima: nuestros jóvenes, entre los que me incluyo. Y el
talento humano es la única exportación que no incide en la balanza de cuenta
corriente, ni obtiene como contrapartida el crecimiento de una economía.
En definitiva, se requiere una reforma laboral que dé
oportunidades a los jóvenes por considerarles la mejor materia prima posible de
una economía. Medidas necesarias como: mayores bonificaciones por contratación
a menores de 30 años, limitación y revisión de contratos precarios que no
incumplan según qué límites, un sindicato que represente a los jóvenes y luche por
sus derechos, olvidados en un drama que se acentúa con el paso del tiempo. Y
una necesaria bajada de tasas universitarias y post-grados que formen el
talento necesario que devolverán, en un futuro, con una mejora del sistema
productivo.
Aparte de los jóvenes, es necesaria una reforma laboral que apoye
a las Pymes, verdadero motor empresarial de una economía.
No menos importante es el papel del EMPRESARIO EMPRENDEDOR, dentro de la economía, para poder dar
empleo, realizar modelos de negocio que puedan hacer crecer a la economía, con
la consiguiente creación exponencial de puestos de trabajo. Es muy difícil
emprender en España debido a la cantidad de trabas administrativas. Se debe
agilizar la tediosa, larga e ineficiente burocracia predominante y facilitar
proyectos nuevos de negocio.
EDUCACIÓN.
Potenciar grado medio, formación profesional. Para evitar que haya un abismo,
una zona en tierra de nadie, entre los profesionales con carrera universitaria
y trabajadores que optan entrar en el mercado laboral a los 16 años. Se
necesita potenciar la formación profesional, además, para dotar de mayor
cualificación aquellos trabajos realizados por profesionales con carrera
universitaria que pudieran entrar en competitividad con trabajos realizados por
profesionales de grado medio. Ejemplo: Informático de modulo medio e
informático de carrera universitaria. La competencia directa del primero,
produce que el segundo aumente su cualificación, siendo más competitivo. Esto
incide en la competitividad de un país.
Aparte de la ya mencionada y absolutamente necesaria bajada
de tasas universitarias, y fortalecer el sistema de becas, el sistema educativo
adolece de ser muy poco pragmático y de perderse en la aridez de cuestiones
teóricas, muchas veces anodinas, y sin ninguna base donde volcar los
conocimientos para un fin productivo. Se requieren muchos más casos prácticos
con un fin profesional que pongan en situación al alumno de aquello con lo que
se encontrará una vez cruce el umbral hacia el mercado laboral. Muchos más porqués
de conceptos y base teórica. Mucho más debate y contraste de opiniones entre la
clase y el docente, evitando los alumnos zombies y desidiosos. Exámenes que
evalúen mayor pragmatismo, mayor conocimiento, en detrimento de materia inerte en
montañas de apuntes que una vez superados no volverán a ser necesarios para el
desarrollo profesional. Un mayor margen para el desarrollo intelectual del
alumno con trabajos, exposiciones o tesis que premien la creatividad, el
conocimiento y la capacidad de plasmar los mismos, y no tanto trabajos que solo
demuestren la capacidad de documentación o bibliográfica del alumno.
Apostar por
fortalecer la I+D es una obviedad.
Una obviedad abandonada a su suerte desde hace mucho tiempo. España es un país
que, tradicionalmente, no ha sabido, o querido, impulsar la industria. Un país
que ha relegado al ostracismo a la tecnología, ciencia e investigación. Así es
difícil llevar un modelo de economía próspero, sostenible, moderno y que no
caiga en el cortoplacismo, mal endémico en las últimas décadas.
EL FRAUDE FISCAL
es la gran manzana podrida que contagia al resto de manzanas en ese cesto, que
es nuestro sistema financiero. Se debe invertir mucho dinero en perseguir este
lastre. Fortaleciendo auditorías, realizando castigos ejemplares, armonizando
mucho más la contabilidad (que bien sabemos de la ambigüedad de muchas partidas
contables o de la facilidad de sesgar un balance), llevando a cabo políticas de
higiene y de transparencia en el sector empresarial. Mayor comunicación y
transparencia interbancaria sobre clientes comunes, posibles defraudadores.
Erradicación de mini paraísos fiscales nacionales como la Sicav, mediante la
cual, las grandes fortunas tributan a un 1%.
Llevando a cabo una eficaz política contra el fraude fiscal,
eliminando duplicidades de diputaciones, organismos ineficientes (el Senado),
dietas innecesarias de diputados, coches oficiales, multitud de asesores y un
largo etcétera podríamos recaudar lo necesario para apostar fuerte por la educación,
I+D y recursos naturales, apostando por la regeneración de un sistema que ha
vivido del milagro económico procedente de la burbuja inmobiliaria y de la
barra libre de fondos al entrar en la Unión Europea. Un estado desorientado que vaga a la deriva
sin un plan de crecimiento sostenible, donde las nuevas generaciones pongan el
conocimiento y se pueda evitar una generación perdida y otra década de
precariedad y economía cayendo a los abismos, con el espejo de Japón como el ejemplo más semejante a nuestro caso.
Estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices. Realmente lo que vienes a decir es lo que los anglosajones llaman "thinking outside the box", o sea pensar mas allá de lo establecido, de lo corriente. Pero estamos en un país con muchos estigmas, en el que se prefiere lo que renta a corto plazo frente a lo que interesa a largo plazo, por ello el autoempleo va desapareciendo y es una lastima, porque España es el país de las PYMES y las empresas familiares.
ResponderEliminarAdemas la coyuntura política torpedea al pequeño empresario y a la clase media, facilitando contratos basuras cada vez mas evidentes y ofreciendo una salida al mercado laboral, mediante la salida del país.
Sigue escribiendo!