lunes, 1 de noviembre de 2010

Jose María Gutiérrez "Guti", el talento malgastado

<Lo peor de esta vida es el talento malgastado> le dice Robert de Niro a su hijo en "Una historia del Bronx".




Una de las cosas que más me obsesiona es el despilfarro de recursos, la ociosidad de las capacidades, la ineficiencia productiva. Jose María Gutiérrez "Guti" es el ejemplo personificado de esto.
Probablemente, si hiciésemos un ratio entre productividad y talento del 14 blanco nos quedarían unos números significativos de por qué Guti es más un futbolista de culto que un futbolista que marcará una época.
Si nos desmarcamos de la fría estadística y contextualizamos un poco, podremos hacer un análisis más certero y profundo de este superclase y del por qué de su falta de constancia e intermitencia.




He procurado no buscar argumentos de por qué Guti siempre será el eterno cuestionado, el sospechoso habitual de la grada del Bernabeu, el foco infeccioso de fobias. Supongo que buena parte de esta animadversión es culpa del propio Guti y de sus excesos, con nocturnidad y alevosía. También, soy consciente del rechazo intrínseco del ser humano a lo diferente, a aquello que escapa de la cuadratura de la normalidad. De lo uniforme, lógico y predecible. La mecanización de pensamientos y sentimientos nos atrichera y nos cobija de cualquier riesgo externo. También nos insensibiliza.

En cualquier caso, me parece que a estas alturas buscar motivos es un ejercicio estéril e insustancial. Guti se fue y es justo recordar la impronta que dejó tras su paso, hablo de talento pasado por la depuradora, de taconcitos politicamente incorrectos, de ver huecos donde los demás veían piernas, de pegar pases como si el terreno de juego fuese la mesa de billar de Paul Newman en "el buscavidas". Hablo de elegancia, clase y finura acariciando la pelota. Hablo de arte, tablao flamenco, Vega Sicilia en cristal de bohemia, del Kind of Blue de Miles Davis en el pinchadiscos, del tarro de las esencias destapado.



No puedo ser imparcial, probablemente tampoco justo, la poesía maldita hace revolotear mariposas dentro de esta cochambrosa fachada de la que hago gala, y Guti es, inevitablemente, poesía maldita. Como uno de esos poemas de Bukowski o una de esas obras de David Lynch, locura y genialidad al 50%.


A veces me da por pensar que el fútbol se ha vuelto monótono y prediciblemente aburrido, solo es una brisa pasajera que me incomoda. Entonces, es cuando me acuerdo del talento malgastado, de aquella gran película y De Niro advirtiendo a su hijo...y de Guti haciendomé un guiño con una genialidad.


Para aquellos que están compuestos de una materia prima diferente.



1 comentario:

  1. Más allá de su cuestionada sexualidad, de su envidia estilística de Beckham, de sus rabietas de niño de 4 años...

    El Madrid tuvo a Xavi antes de que Xavi fuera él mismo; Zidane y Ronaldo, posiblemente los dos mejores futbolistas de los últimos 15 o 20 años, lo alabaron y vanagloriaron públicamente, ganó un par de champions...

    Y ha acabado en el imperio otomano dejándose bigote de halterófilo...

    Siento discrepar, para mí nunca pasó de ser un niñato, tus palabras derrochan más ganas (y seguramente tanto talento) como er Guti le puso nunca a nada de lo que hizo.

    PD: Y no le perdono él "al atleti te vas tú".
    PPD: Y Guti maricón !!

    xD un abrazo lee, ánimo !!

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